¿Esta relación me conviene?


¿Esta relación me conviene?

¿Esta relación me conviene?

El modelo de relación de pareja que cada uno tiene viene dado mayoritariamente por sus padres. Papá y mamá son siempre, para lo bueno y lo malo, un gran referente. Si la relación entre ellos era sana ¡enhorabuena! De adulto seguramente podrás establecer relaciones estupendas. Si no… Bueno, quizás tengas cierta tendencia al desastre amoroso fruto de un aprendizaje erróneo…¿La buena noticia? ¡Todo se puede desaprender!

Cuando nací mis padres mantenían una apasionada, inmadura e inestable relación de la que guardo pocos recuerdos. Tras la ruptura, mi madre vivía encerrada en una torre y decidió enamorarse del primer hombre con caballo que la llevó lejos de allí. El segundo padre del cuento resultó ser otro hombre a medida para una mujer con baja autoestima y cientos de problemas. Mi modelo de relación se construyó con gritos, rupturas, lloros, manipulaciones, miedo, depresión, ansiedad, dependencia y estados alterados.

Tres cosas importantes y sencillas que aprendí:

1) La autoestima es la base para una buena relación. Los niños de hogares inestables tienen dificultades para forjar su estima pues sus propios padres carecen de ella. Las personas que se quieren ponen límites, por muy dolorosos que éstos sean, y no perpetúan una relación insana.
2) Las relaciones atraviesan crisis que pueden subsanarse si permanecen unos valores básicos de amor y respeto. Sin ellos la ruptura es el mejor ejemplo de coherencia que puedes darte a ti y a tus hijos. Enseña a ser feliz y no a soportar.
3) El camino para una buena relación de pareja empieza en una buena relación contigo. Disfruta de ti, conócete, quiérete, siéntete a gusto en soledad y estarás preparado para que otra persona entre en tu vida.

HUYE SI:

- No hay respeto: pierdes la capacidad de hablar y escuchar empáticamente al otro. Los gritos, insultos y burlas minan la relación. Capítulo aparte el maltrato físico o psicológico cuya línea a veces, ¡ojo!, es fácil atravesar.

- No eres tú: fingir para gustar te anula.

- No seguís el mismo camino: personas distintas pueden encontrar nexos de unión pero cuando no coincides en lo fundamental, o evolucionas de manera diferente, no merece la pena desgastarse tratando de cambiar al otro. Acéptalo y continúa solo/a.

- No saben si te quieren = no te quieren

- No puedes vivir sin él o ella: no es amor, es dependencia. Celos, obsesión…

Cuando fluye y es fácil, te quieres y le quieres, sueñas y compartes sueños, te respetas y respetas, te valoras y valoras, eres libre y das libertad, eres feliz y no pides que te hagan feliz, aprendes y creces, disfrutas de buen sexo, ternura de sofá y satisfacción de “estás en mi vida”… ¿Amor? Por ahí van los tiros.

¡Sonríe!

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4 Comentarios

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  1. 3
    Daniel

    Excelente artículo… Espectacular de hecho.
    Me encanta como tratas el tema y como planteas las soluciones. Ojala se publicara en en un diario de tirada internacional y mucha gente lo leyera que falta nos hace a todos.
    Unos para recordar como mantener una relación sana, otros para empezarla y dejar atrás las malas practicas.
    Gracias.

    • 4
      Noelia Quiroga

      Vaya Daniel! ¡Qué ilusión me hace encontrarme con comentarios como el tuyo! Si lo que escribo ayuda a otros aunque solo sea un poquito pues mi objetivo está cumplido :) Creo que el conocimiento y nuestras experiencias deben fluir y servir para que nosotros mismos y otros sigamos aprendiendo. Muchas muchas gracias a ti por tus palabras y te deseo relaciones sanas y felices para una vida sana y feliz :)

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